domingo, 12 de febrero de 2012

Decisiones



He tomado 3 decisiones:




      1. El día que me partan el corazón, me tatuaré uno nuevo en el interior del brazo izquierdo, ese nadie lo podrá romper.


      2. Mi viaje de los sueños ya no es Egipto, sino que es el Polo Norte.


      3. El día que tenga un hijo, lo quiero tener en mi casa.




                                           Por: Unalarganochedeinsomnio

viernes, 13 de enero de 2012

El Miedo

Hay veces que lo sufrimos más, otras menos y otras que lo sufrimos y no lo queremos aceptar. Hoy, me apetece explicar uno de mis miedos, no el que una noche de verano me prestaron, ese no, hoy toca otro: el miedo a hacer daño.

Y es que cuando te das cuenta de tu magnitud no puedes evitar pensar en las consecuencias que ese gran don puede acarrear. El miedo, ¡puto miedo! Me paraliza, me congela las venas, el corazón y me transforma en un pequeño ser frio y helador con una coraza casi imposible de romper. Y en el fondo ese miedo es bonito, porque no es más que miedo a dañar, a dañar a los que te importan sin ni siquiera ser consciente de ello. Tiene gracia la cosa, creo que ni aunque me lo propusiera podría ser más mezquina que cuando el miedo se apodera de mi, de mi cuerpo, de mi alma y de mi mente.

Sé que es algo pasajero, sé que algún día él vendrá y se llevará mi miedo muy lejos, y se lo llevará tan tan lejos que cuando quiera recuperarlo no podré, y ya no será el mismo miedo, se habrá convertido en un miedo peor, sinceramente, creo que ese nuevo miedo será mucho peor. 


Pero también pienso que será necesario, como el miedo a hacer daño, LO NECESITO. 

sábado, 3 de diciembre de 2011

Nude


Y sus cuerpos, blancos y desnudos, yacían sobre el suelo. Tiernas caricias descendían por sus pechos, jugando con los pezones, rosados, delicados y duros. Los dedos, sus dedos, suaves y traviesos no dejaban de desplazarse por aquél terso cuerpo, cubierto por la luz tenue de la habitación color salmón.  Sus respiraciones eran acompasadas, profundas, capaces de derretir el más puro cristal en la escena existente. Y así transcurrió la mañana, la tarde y media noche, sin palabras, sin apenas movimientos, sólo miradas y caricias, nada más. 





sábado, 12 de noviembre de 2011

Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es:
                       
                           (Jim Morrison)

martes, 18 de octubre de 2011

Marisa_______ 
Inteligente, vaga, despreocupada, alegre, alocada, simpática, divertida, responsable, ambiciosa, astuta, extrovertida, desordenada, caótica y bonita, así es Marisa; Marisa es preciosa. Marisa está en su veintena y tiene ganas de comerse el mundo. Cree que la vida es demasiado efímera y tiene la sensación de que no va a ser capaz de realizar todas esas cosas que va anotando en su libreta de terciopelo azul llamada “CosasqueMarisatienequehacerantesdemorir”. Sí, sí, con el verbo que expresa obligación “tener que” y no un condicional cualquiera tipo “que le gustaría hacer”. Y es que Marisa es una idealista, una soñadora nata, muchos la toman por inmadura, pero no lo es, ella, simplemente, prefiere adornar la realidad. Es totalmente consciente de que la vida es difícil, plagada de arduas decisiones por tomar, de impedimentos que, a veces, te obligan a actuar de manera no deseada, pero aún es muy joven para asumir toda esa responsabilidad, está más que convencida de que ella conseguirá escaparse de ese cáncer común que tiene la sociedad, el conformismo. Y es que lo que muchos no saben es que la vida no es ni mejor ni peor, es como tú la quieras vivir, por eso, ella ha decidido vivirla muy intensamente, se empeña en poner ilusión en las cosas más efímeras, en los menores pormenores y sólo, de esta manera, ella es capaz de sentirse viva.     

sábado, 3 de septiembre de 2011

Martín (Hache)

Era una tranquila tarde de verano, no tenía nada mejor que hacer así que me acerqué a la estantería donde coleccionamos los DVD y aleatoriamente escogí una película, MARTÍN (HACHE). No tenía referencias de este film, no recordaba a nadie recomendándomelo, cosa que ahora mismo me parece increíble. Quizás fue gracias a esto que mi descubrimiento fue tan maravilloso. 
Adolfo Aristarain nos presenta una película asombrosa; extraordinaria sobre todo por sus diálogos. Profundos, sinceros, desgarradores y reales, así son. Diálogos que traspasan la pantalla y hacen que el espectador se sienta identificado con muchas de las verdades que en ellos se dicen pero que jamás habría podido expresar de esa manera tan majestuosa. ¿No es eso de lo que es capaz un escritor? Pues sí señores, él, además de crear el maravilloso guión, ha sido capaz de acompañarlo con imágines y de saber escoger perfectamente a estos cuatro monstruos de la interpretación que se entregan en cuerpo y alma: Federico Luppi, Juan Diego Botto, Eusebio Poncela y Cecilia Roth.
Al ver el film sentí como que por fin alguien había sido capaz de extraer todos esos pensa/sentí-mientos que se pasean hambrientos por mi mente debido a que mi moral no es capaz de alimentarlos. Todo aquello que a veces no queremos reflexionar, que decidimos ignorar debido a que sabemos que a los de nuestro alrededor no les va a gustar. Muchas veces no nos atrevemos a dar el paso, a cortar la cuerda y a saltar. Gracias sociedad, vaya regalo de mierda.
Martín (Hache) me ha hecho sentirme muy identificada. ¡Suerte! No soy la única que ansía encontrar su lugar en el mundo, que busca la felicidad en todas sus formas y que tiene pánico a la vida adulta. Es fácil equivocarse en estas tres consignas y más fácil es hacer “lo que está bien” para conseguir llegar a ellas, pero quizás el camino más fácil y más transitado no siempre es el mejor. Yo opto por arriesgar y cuanto más (in)maduro más claro lo tengo. ¿Miedo? ¿Miedo a qué? ¿A equivocarnos? ¿A no poder remendar los errores? Más vale arrepentirse de algo que hiciste y no de algo que nunca llegaste a hacer.

" El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno…, no es que no me atraigan, claro que me atraen, ¡me encantan! Pero no me seducen, me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes".

 "Se acabó la libertad y empezaron las obligaciones. Hay que obedecer, hay que hacer lo que se debe hacer, lo que hacen todos. O estudiás o trabajás, y si haces las dos cosas sos un ídolo, un ejemplo para la juventud. Si no hacés nada sos una mierda, te dan una patada en el culo y te borran. Aunque tu viejo te pueda mantener, si no estudiás tenés que trabajar, de lo que sea aunque te paguen a mangos. Eso es ser un esclavo, no independiente".

"No es quererlo; es peor. Es mucho más fuerte. Si tuvieras hijos no haria falta decirtelo. No es joda cuando uno dice que es capaz de dar la vida por su hijo. Tenés miedo, no se puede controlar. Tenés miedo a que le pase algo, querés estar siempre con él… pero vos sabés que no puede ser. No es miedo a que se muera, es miedo a que le pase algo, a que sufra. No podés ni pensar en que se puede morir, te duele pensarlo, te da pánico porque sabés que si… sabés que si eso llega a pasar… no vas a sufrir ni te va a doler… te va a destruir. Vas a dejar de existir aunque sigas viviendo. Si se muere te moris con él, así de sencillo."





martes, 23 de agosto de 2011

¡Bienvenidos a Utopía!

Erase una vez dos niñas que se sentían muy muy pequeñitas, inocentes e ignorantes en este planeta tan grande llamado Utopía. Dos niñas humildes, fieles y felices, sobre todo felices. Un día, la Señorita Casualidad decidió que estas dos almas gemelas debían encontrarse en algún momento de sus dulces vidas para conseguir alcanzar el éxtasis de la felicidad, la felicidad elevada al cubo, al cuadrado y al círculo, eso es, a éste último, al círculo, ya que como bien sabe nuestra Señorita Casualidad,  la felicidad sólo es real cuando es compartida.
  
Carrozas de caballos negros, blancos y marrones, fuegos artificiales que dibujaban caramelos de goma y azúcar, trompetas que sonaban como violines y violines que sonaban como pianos, todo el público colgando de sus arneses de las altas montañas de Utopía. Éstos aclamaban con vitalidad este nuevo enlace, un enlace cuya magnitud es imposible de imaginar para aquellos que no pueden soñar ni llorar cuando escuchan canciones bonitas.

La niña de los ojos grandes decidió abrir una vez más su corazón para que la linda niña de la melena cobriza entrase y jugase con los resquicios más pequeños de su corazón, descubriéndole así multitud de nuevos espacios que ni siquiera ella misma había sido capaz de encontrar en su propio corazón.

La niña de la melena cobriza fue saltando, riendo, cantando y jugando con las paredes de este inmenso corazón y sin querer se adentró en una pequeña habitación donde apenas cabían personas, pero que sin saber cómo, rápidamente encontró un lugar muy cómodo y apacible.

Juntas aprendieron que unidas podían reírse durante más tiempo, cantar aun más alto, hacer que los juegos durasen más, soñar cosas imposibles de imaginar e imaginar cosas inexistentes. Se dieron cuenta de que cuando el tiempo se enfadaba y propinaba tormentas y truenos a la población de Utopía, si estaban juntas, no les importaba, porque sabían cómo extraer lo más bueno de estos temporales, haciendo que las tormentas fuesen el mejor regalo, tranquilizador y perfecto para una velada, y los truenos eran perfectos para encender los candelabros y para hacer de flash en las cámaras analógicas que no lo llevaban incorporado.

Juntas se dieron cuenta de la magnitud del mundo dónde habitaban, del inalcanzable campo que ocupa la sabiduría y de los rincones oníricos que las rodeaban, pero, no obstante, juntas encendieron la llama, no apagaron el motor, una gracias a la otra y la otra gracias a la una, decidieron no resignarse y seguir soñando, a sabiendas de que algún día, todo este mundo se haría añicos cuando el jarrón repleto de rosas blancas chocase contra el duro suelo de la realidad.

Pero da igual, no les importa, porque ambas saben que cuando eso pase, también vendrá una tormenta con muchos truenos que utilizarán para hacer infinidad de fotos y reírse de la verdad. Y de esta manera la realidad, digo, la verdad, será menos cruda, porque todo es mucho más fácil y menos doloroso cuando tienes a alguien a tu lado.